“No tires esa vieja postal.
Algún día puede serte de utilidad”
Sí, para que los bordes afilados
Te corten los dedos empolvados
Y te pongas a recordar…
“No rompas ese viejo llavero,
Que seguro que le costó dinero”
Claro, te compró un par de sonrisas
Y luego te dejo tragando cenizas,
Y ni te dio un triste beso.
“No te olvides de esa vieja pulsera,
Que te puso con sus propias manos
Esa última tarde, que fue la primera.
Creíste que iba a durar años,
Y no llegó a una semana entera”
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