martes, 30 de septiembre de 2014

La paz de tus ojos

Sin ellos, se hace más duro el día a día.
Se oyen más fuertes las miserias del mundo.
Se arrastran más crueles las voces del viento.
Se nublan mis cielos, se llenan de humo.

Sin ellos, no sé qué diré de tu pelo...
Qué diré cuando no haya más flores en mi orilla,
Si se marchitan mis rosas, mi canción desesperada,
Y si se acaba de golpe mi esperanza debida.

Sin ellos, no habría suspiros ni lágrimas.
Ni historias del melocotón en versos escondidas.
No habría playas ni cuadros por colgar.
No habría besos que me das con tus pupilas.

Sin ellos, mi tristeza se queda en soledad.
Se amarga mi locura, se acaba el viejo cuento.
Cierro mis ojos y mato el tiempo a solas.
Se derriten los copos que caen desde el cielo.

Sin ellos mis oídos se harían viejos y morirían,
No habría una canción para cada momento de mi vida.
Quizá tendría que disfrutar de lo que disfrutan otros.
Pero yo prefiero la paz que se esconde en tus ojos.




Con la mirada congelada y ausente...