martes, 27 de enero de 2015

Suspiro, tiemblo, lloro y lucho

Suspiro cuando no te tengo,
Y cuando te tengo, suspiro más.

Tiemblo si no me hablas,
Pero si me hablas, tiemblo aún más.

Lloro cuando no me acaricias,
Y si me acaricias lloro incluso más.

Lucho si sé que estás lejos,
Y si te siento cerca, lucho todavía más.

Te digo todo esto, amor, porque te quiero mucho.

Porque por ti, mi vida, suspiro, tiemblo, lloro y lucho.

sábado, 24 de enero de 2015

Esmeralda I


Hoy has venido tan radiante y...
Sé que no era tu ropa o tus zapatos
No era ni tu forma de sentarte
Ni tu reír ruidoso casi insultante.
Sino las nubes que se apartaban
Y se rendían al vaivén de tus pisadas.

Hoy has venido tan perfecto y...
No eran tus piernas largas y endiabladas
Ni era el jersey que se ajustaba a tu cuerpo
Ni la barba de tu cara que ya te llega al cuello
Sino que era la alegría que expulsa tu mirada,
Sí, eran tus ojos del color de la esmeralda.

Hoy has venido más guapo que de costumbre.
Y eso dice mucho viniendo de mí,
Que me fijo en ti cada maldito día,
Y que agradezco el diario regalo que me da la vida
De girar mi cuello y verte sonriendo
Y así tranquilamente bajar la mirada y sonreír al suelo. 

martes, 20 de enero de 2015

Nostradamus

Si tú fueras lo último que vieran mis ojos,
 Y si tras este beso viniera el Apocalipsis
Y si entre nosotros se abriera el abismo de fuego,
Y si fuera verdad que no nacemos de nuevo...

Si el suelo bajo nosotros se deshiciese,
Y si cayeran del cielo cristales afilados,
Si nuestros pulmones se llenaran de veneno,
Y si me encuentro solo en el mar inmenso...

Si lo que me matara me hiciera más fuerte,
Y si se derritiese la piel sobre mis huesos,
Si en la oscuridad se escondiera mi final,
Y si tuviere en mi frente la satánica señal.

Si por los poros se me escapara la vida,
Y si por las laderas cayera lava hirviendo,
Si caminando, de repente, me llevase un rayo,
Y si Nostradamus ya lo hubiera anunciado...

Qué más dará. Si ya habré visto tus ojos.
Qué importará. Si habré respirado tu perfume.
Aceptaré mi destino, pues habré tocado tu cintura.
Que fenezca todo, excepto tú, yo y esta luna.

sábado, 17 de enero de 2015

El té de los imposibles

¿Y por dónde he de andar para llegar a tu prado?
¿Acaso han de sangrar mis pies pisando cristales?
¿Deben arder mis talones mordidos por chacales?
No me importa que las fieras me persigan como dardos
Si finalmente llego a acariciar tus manos

¿Y qué he de comer para saborear tus besos?
Dime si es que debo probar las delicias del Olimpo,
O si debo saborear los placeres del abismo.
¿O es que no sabes que me muero por tus huesos
Y preferiría caer rendido ahora mismo contra el suelo?

¿Y qué han de mirar mis ojos que se parezca a tu sonrisa?
¿Alguna solemnidad, algo bello, puro y santo?
¿Una hermosa visión como brisa de verano?
¿Es que quizá me está volviendo loco verte cada día
Y pensar que tu mano jamás estará sobre la mía...?

¿Y qué tendré que beber para apagar este ardor?
¿Le daré un sorbo al té de los imposibles?
¿Debo encerrar este sueño y dejarlo morirse?
O más bien esperaré a que se ahogue este amor
Entre el agua que mis ojos lloran de dolor. 

miércoles, 14 de enero de 2015

El proyecto

Para empezar tu proyecto debes ser valiente.
Pues muchos te dirán que no puedes;
otros te juzgarán y dirán que no debes.
Que no es natural. Y que sufrirás.
Y probablemente sufrirás.

Si quieres continuar, tendrás que ser constante.
Pues la sociedad se reirá de tu forma de vida.
La religión te condenará al fuego que cae desde arriba.
Te dirán que es duro. Que te harán daño.
Y te harán daño.

Para amar a otro, entonces, debes amarte a ti mismo.
Pues habrá gente que no te valore por quien eres.
Te verán como su objeto; y te enamorarás muchas veces.
Te dirán que dolerá y tardará en sanar.
Y tardará.

Si quieres terminar tu proyecto, tendrás que ser perseverante.
Pues tu pasado te mirará con ansias.
Porque las dudas te atacarán de espaldas.
Yo te digo que será difícil, pero valdrá la pena.
Y valdrá la pena.

viernes, 9 de enero de 2015

Epitafios


Te miro de refilón las mañanas que me siento más valiente
Y espero, como un iluso, que me devuelvas la mirada.
Es absurdo ver pasar las oportunidades frente a mi cara
Y elegir dejar que otro te abrigue de noche
Mientras te imagino riéndote conmigo,
Recorriendo Andalucía en algún coche
 Y quedándome dormido sobre tu ombligo.
Te escucho con atención cuando alzas alegre tu voz
Y me tranquiliza que no me estés hablando a mí
Porque de otra forma nunca sabría qué te iría a decir.
Si sería capaz de sacarte una sonrisa,
De darte todo lo que esperas de un hombre,
Si les caería bien a todas tus amigas...
Si solo supiera qué piensas al oír mi nombre...
Y justamente esto es lo más grande que me verás hacer,
Porque Dios no me dio otro don que el de las palabras,
Pero no aquellas que se escuchan porque las hablas,
Sino que me dio éstas, que se leen como epitafios,
Dedicados a las confesiones que no podré hacer,
Los sentimientos que suelo matar a navajazos,
Y toda esta valentía que se queda en el papel.

lunes, 5 de enero de 2015

12



Que se ensucien mis zapatos si me llevan a ti
Que se moje mi ropa de camino a tu portal
Que mires por la ventana a la hora acordada
Que bailen en tu cama nuestras almas liberadas.

Que corran las horas rápidas como minutos
Que crucemos de la mano el campo frío y solitario
Que en un beso acabe nuestra primera pelea
Que ya quiera dedicarte a ti mi vida entera.

Que nos hagamos fotos de noche con tu teléfono
Que se enreden nuestros cuerpos bajo tu escalera
Que nos miren los extraños amarnos sin reparo
Que devoremos nuestra juventud con cada bocado.

Que tú me recuerdes a pesar de la distancia
Que me tengas reservado sitio en tu corazón
Y que sepas que yo no te podré olvidar,
Por mucho que se empeñen los años en pasar. 

jueves, 1 de enero de 2015

Estos huesos secos

Abro la ventana que es el arrepentimiento,
déjame arrojar por ella mis secretos,
elévame como el niño que no quiere crecer…
Quiero un nuevo corazón, como el día en que llegué.
Saltaré.
Agárrame cuando esté cayendo.
Y llévame al principio de los tiempos.
Compadécete del necio que no quiere creer.
Revive estos huesos secos, hazlos andar otra vez.
Sé mi ayuda si ves que me acerco al suelo.
Por si acaso, seguiré soñando hasta morir.
Y si mi cuerpo no muere, entonces volveré a perder.
Porque la misericordia me impulsará a seguir.
Seguiré fallando y decidiré saltar.
Saltaré de nuevo y tú me salvarás.