jueves, 21 de marzo de 2013

Escribir poesía

Puede que se estén rompiendo los diamantes.
Puede que apruebe estudiando el día de antes.
Puede que se esté enfriando nuestra hoguera.
Puede que enceste siempre a la primera.

Puede que el tiempo nos haga más jóvenes.
Puede que los padres reciban ahora nuestras órdenes.
Puede que el amor, en vez de daño, haga bien.
Puede que para vivir ya no necesite comer.

Puede que jure y cumpla como un hombre.
Puede que algún día me acostumbre a mi nombre.
Puede que los triángulos ya no tengan tres lados.
Puede que oiga consejo de los enamorados.

Puede que algún día pueda vivir sin música.
Puede que ya no piense que ella es la única.
Puede que con la muerte se acabe la vida.
Puede que no vuelva a escribir… poesía. 




Volveré a pintar de colores el cielo

lunes, 18 de marzo de 2013

Historias del melocotón III: El cuervo


Supongo que eras un fruto verde,
Que tenías raíces superficiales,
Que bebías agua de distintos ríos.
Recibías el sol de tu triste egoísmo,
Y yo no dudé un momento en creerte.

Supongo que tu piel no era terciopelo,
Que eras sucia y mala hierba.
Ésa que está en el suelo, pisada,
Recortada y destinada a ser quemada.
Yo creo que lo entendí con el tiempo.

Supongo que no eras todo dulzura.
Que no todo es lo que ven los ojos.
Fuiste alguna vez mi errada devoción.
Te vestías y me olías a melocotón,
Y ahora eres cuervo que se aturde en las alturas.


It's been said and done. 

miércoles, 13 de marzo de 2013

Amistad

Aún puedo verte esperando el metro en Amistad,
Aún puedo ver en tu cara la inocencia;
Toda una vida por delante
Y esas ganas de andar.
Aún se ve la pureza en tu conciencia,
Aunque quizá ya te hayas hecho grande
Y sea hora de echar a volar.

Todavía puedo verte caminando por tu barrio;
Aún veo los sueños que flotan en tus cejas;
Esos momentos de soledad,
Que marcas en tu calendario.
También esas risas que a tu espalda dejas,
Incluso ahora que te quieres alejar.

Sé que ha llovido mucho estos días,
Y no sé cómo, pero aún veo tu ropa seca.
Y sé cuánto has corrido en la carrera contra el viento.

“Tú no me conoces y mi desgracia no puedes exiliar”
“Amigo mío, yo te conozco desde el principio de los tiempos”




It is what it looks like.


jueves, 7 de marzo de 2013

Érase una noche fría de febrero


Érase una noche fría de febrero,
Una mano que guardaba en un bolsillo,
Un cabello que despeinaba el viento,
Una mejilla que necesitaba un beso,
Un marciano que anhelaba un amigo.

Érase una noche fría como el hielo,
Un segundo que alargaba tu reloj,
Unos gritos que se ahogaban en el metro,
Que hacían que el dolor fuera más cierto,
Y que un rey se sintiera perdedor.

Érase una noche triste y sin consuelo,
Una soledad y un silencio aterrador.
Un miedo que acorrala a los guerreros,
Una espera amenaza al amor sincero,
Y ya nadie te esperará como yo.

How do I know?