Supongo que eras un fruto verde,
Que tenías raíces superficiales,
Que bebías agua de distintos ríos.
Recibías el sol de tu triste egoísmo,
Y yo no dudé un momento en creerte.
Supongo que tu piel no era terciopelo,
Que eras sucia y mala hierba.
Ésa que está en el suelo, pisada,
Recortada y destinada a ser quemada.
Yo creo que lo entendí con el tiempo.
Supongo que no eras todo dulzura.
Que no todo es lo que ven los ojos.
Fuiste alguna vez mi errada devoción.
Te vestías y me olías a melocotón,
Y ahora eres cuervo que se aturde en las
alturas.
It's been said and done.
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