jueves, 12 de octubre de 2017

He comprendido cómo se siente

Me rindo a este vaivén, al incienso de la casa embrujada.
Ríndete tú también y entrégamelo todo.
Que entre nosotros y el todo, me quedo con la nada.
Y entre el sol y esta playa, quien más grita es tu mirada.

Te reconozco que me quedé sólo bastantes inviernos.
Reconóceme tú el abandono del olvido.
Que se me suben a la cabeza los años sin vernos.
Y sueño con el día en que volvamos a conocernos.

Pausas.
Líneas que rompen mi rima. Mi consonancia.
Ahora se eleva mi espíritu...
Pero se atasca entre tus ramas.

Envidio el ritmo frenético y la frescura de tu terquedad.
Esas canciones que resucitan con imprudencia tu olor.
Ay quién me trajera de vuelta esa seriedad del primer día…
Y ese noviembre en que del cielo caía agua fría.

Pausas.
Líneas que rompen mi rima. Mi consonancia.
Ahora cae mi espíritu.
Se consume entre tus brasas.

Y me despido del niño que cumplió diecisiete,
Aunque se fuera sin decir adiós.
Porque durante un microsegundo tú y yo fuimos menos que dos
Y ahora que estoy solo he comprendido cómo se siente.


AHORA.

sábado, 7 de octubre de 2017

Apunta alto

Me metiste a prisa entre las costuras
Restos de tu cena de ayer,
De tu excursión por la bahía pestilente.
Un espectáculo para cualquiera que me encuentre
Y me ate al otro extremo de tu barco,
En el que soñé conquistar mil paraísos.
Pero ahora se ciñe a cumplir su encargo:
Hundirme entre copas de vino francés,
Acusarme por no haber dicho antes
Todo aquello que pensé en decirte después.
Has dejado ya de pasear por el puerto
Y cuando más tengo frío no escucho ese acento fino…
¿Por qué le echaste llave a tu ventana?
¿Cómo pudiste desvanecerte así?
¿Qué pasó con nuestra noche en La Habana?
Y por qué sigo creyéndome estas mentiras
Si todo podría haber quedado en bailes y pieles desnudas,

Pero no. A mí me dio por escupir hacia arriba.