Me metiste a prisa entre las costuras
Restos de tu cena de ayer,
De tu excursión por la bahía pestilente.
…
Un espectáculo para cualquiera que me encuentre
Y me ate al otro extremo de tu barco,
En el que soñé conquistar mil paraísos.
Pero ahora se ciñe a cumplir su encargo:
Hundirme entre copas de vino francés,
Acusarme por no haber dicho antes
Todo aquello que pensé en decirte después.
…
Has dejado ya de pasear por el puerto
Y cuando más tengo frío no escucho ese acento
fino…
¿Por qué le echaste llave a tu ventana?
¿Cómo pudiste desvanecerte así?
¿Qué pasó con nuestra noche en La Habana?
…
Y por qué sigo creyéndome estas mentiras
Si todo podría haber quedado en bailes y pieles
desnudas,
Pero no. A mí me dio por escupir hacia arriba.
No hay comentarios:
Publicar un comentario