viernes, 24 de abril de 2015

Me despido

Me despido de la soledad de las tierras del Sur
Me despido de la lluvia del cielo de Málaga
Me despido de la humedad que aturde los sentidos
Me despido de las lágrimas que buscan el olvido. 


Me despido de los intentos vanos y absurdos
Me despido de nuestro mundo bello e irreal
Me despido de perseguir el sol como un mendigo
No me despido de soñar, pero sí de soñar contigo. 

Me despido de las largas y frías mañanas de marzo
Me despido de recordarte en un pasado de ti privado 
Me despido del presente, me despido de tus guiños
No me despido del mañana, sino de tu destino. 

Me despido de buscar en donde no voy a encontrar nada
Me despido de las puertas que era inútil tocar
Me despido de ser de tu Meca un fiel peregrino
No me despido de mi vida, me despido de tu abismo.


Me despido de esos besos que se lleva el ganador
Me despido de esperar tu mensaje en mi encimera
Me despido de inventar cenas con velas y copas de vino
No me despido de caminar, sino de tu camino. 


Me despido
de estar plantado como roble en tu ribera
Me despido de mirarte, escucharte y de anhelarte
Me despido del amor, me despido del amigo
No me despido del aceite, sino de tus olivos.


Me despido de quien era o de quien creía ser
Me despido de quien eres o de quien no puedo tener
Me despido de ser yo mi propio enemigo
De odiarme
De evitarme
De quemarme
De esperarte
De todo eso me despido. 

domingo, 12 de abril de 2015

Esos besos (que me das)

Quién me concediera el don de borrarte de mis recuerdos 
Y de borrar las noches que no estuviste conmigo,
Y que yo me pasaba retorciéndome entre sábanas blancas, 
Blancas como tu piel y frías como la dura luna valenciana. 

Aun así tengo que liberarme de las noches en Nueva York
Y de los solitarios paseos por la playa de Marbella
Y de nuestra primera y única tarde en las torres de Serrano
Y de las canciones que nos dedicamos aquel único verano.

Ya han pasado más de tres años, pero sigue doliendo no verte
Y siguen pasando lentos los días recordando tu perfume, 
Sigo soñando con tu cuerpo bailando en mi cuerpo
Y con mi lengua dibujando estrellas por tu cuello.

Me hace daño recordar aquella cálida noche volviendo a Alfafar
Me vuelve loco pensar en el rincón del mundo en que estarás
Y si alguien ha recogido los frutos del árbol que yo una vez regué
Y si se escribe en los libros que unos años después yo te lloré.

Y qué dirán mis amigos si les digo que te echo de menos
Y si les digo que no solo me he perdido por ti una vez en la calle 
Y que muchas veces perdí el sentido tratando de buscarte
Bebiendo como un trastornado, empeñándome en encontrarte.

Quién me concediera el don de seguir hacia delante.
Y de olvidarme al menos de las cosas hermosas que me diste.
A lo mejor así algún día conozca qué es eso del amor verdadero,
Pero yo sigo pensando que lo fuiste tú, porque tú fuiste el primero.

domingo, 5 de abril de 2015

Nunca será el mío

Estoy harto de que te rías en mi cara
De que me restriegues tu felicidad
De que me agobie pensar dónde estarás
En ése que no fue ni nunca será mi lugar.

Estoy cansado de ver mis horas morirse
Corriendo detrás de tus imposibles.
Pidiéndome ser el portero en tu partido
Mientras tú me juegas al escondite.

Estoy asfixiado por tanta negra amargura,
Intoxicado por leer novelas junto al negro río.
Quiero oírte gritar mi nombre bajo la lluvia
Pero sé que ése no fue ni nunca será el mío.



sábado, 4 de abril de 2015

Bendecida fue la causa de mi desdicha

Bendecida fue la causa de mi desdicha
Que me tiene durmiendo con los ojos abiertos
Y bendecida fue la luz de aquel día de octubre,
Cuando em
pezó esta malsana locura.
Bendecido sea tu pelo aunque desordenado
Que atormenta esta calma en la que navego
Y bendecida tu risa aunque descontrolada
Que cae fuerte sobre mi moral deshidratada.
Hicieron falta 10 meses para darme cuenta
Y decidir que me ibas a volver loco de atar
Podría ser yo quien diera letra a tus canciones.
Podrías darle tú sentido a mis razones.