Quién
me concediera el don de borrarte de mis recuerdos
Y de borrar las noches que no estuviste conmigo,
Y que yo me pasaba retorciéndome entre sábanas blancas,
Blancas como tu piel y frías como la dura luna valenciana.
Aun así tengo que liberarme de las noches en Nueva York
Y de los solitarios paseos por la playa de Marbella
Y de nuestra primera y única tarde en las torres de Serrano
Y de las canciones que nos dedicamos aquel único verano.
Ya han pasado más de tres años, pero sigue doliendo no verte
Y siguen pasando lentos los días recordando tu perfume,
Sigo soñando con tu cuerpo bailando en mi cuerpo
Y con mi lengua dibujando estrellas por tu cuello.
Me hace daño recordar aquella cálida noche volviendo a Alfafar
Me vuelve loco pensar en el rincón del mundo en que estarás
Y si alguien ha recogido los frutos del árbol que yo una vez regué
Y si se escribe en los libros que unos años después yo te lloré.
Y de borrar las noches que no estuviste conmigo,
Y que yo me pasaba retorciéndome entre sábanas blancas,
Blancas como tu piel y frías como la dura luna valenciana.
Aun así tengo que liberarme de las noches en Nueva York
Y de los solitarios paseos por la playa de Marbella
Y de nuestra primera y única tarde en las torres de Serrano
Y de las canciones que nos dedicamos aquel único verano.
Ya han pasado más de tres años, pero sigue doliendo no verte
Y siguen pasando lentos los días recordando tu perfume,
Sigo soñando con tu cuerpo bailando en mi cuerpo
Y con mi lengua dibujando estrellas por tu cuello.
Me hace daño recordar aquella cálida noche volviendo a Alfafar
Me vuelve loco pensar en el rincón del mundo en que estarás
Y si alguien ha recogido los frutos del árbol que yo una vez regué
Y si se escribe en los libros que unos años después yo te lloré.
Y qué dirán mis amigos si les digo que te echo de menos
Y si les digo que no solo me he perdido por ti una vez en la calle
Y que muchas veces perdí el sentido tratando de buscarte
Bebiendo como un trastornado, empeñándome en encontrarte.
Quién me concediera el don de seguir hacia delante.
Y de olvidarme al menos de las cosas hermosas que me diste.
A lo mejor así algún día conozca qué es eso del amor verdadero,
Pero yo sigo pensando que lo fuiste tú, porque tú fuiste el primero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario