Empieza por lo primero.
Porque es el principio.
Pero lo primero no siempre es lo mejor.
Abrázalos a todos;
Salta y patalea feroz;
Respira rápido, ama despacio;
Levántate y échate un rato.
Sigue por el sendero.
Porque es el camino.
Pero el camino no es la única opción.
Corretea por el bosque;
Bucea en la charca;
Enamórate rápido, anda despacio;
Agáchate y sube a lo alto.
Escucha, aprende del tiempo.
Porque vivir es un suspiro.