jueves, 8 de octubre de 2020

Nubes elegantes



Nubes elegantes. El techo de mi morada. 
La calma del Rin. La furia en mi vientre.  
Un reloj de luz. El navegar del tiempo. 
Vigas transversales. Idioma de acertijos. 

Un pueblo sembrado bajo nubes elegantes,
Recoge ahora el techo de mi morada.
La calma del Rin mece ahora mis sueños,
Que se acortan por la furia de mi vientre. 

Y un reloj de luz alumbra el paso a mi hogar,
El navegar del tiempo en su trasiego constante.
Vigas transversales aguantan el peso de mi memoria 
En un idioma de acertijos que nadie entiende.

sábado, 5 de septiembre de 2020

Hades

 Se puede recorrer de arriba abajo la comarca

Y encontrar el pueblo, aunque su agua no beba,

Llevar conmigo la prisión, la fe y el desatino

Hacer desplantes a tu efervescencia.

Hacerte pasar por religión aquello que vives como ciencia

Y aun así no llegaré a saborear la sangre sin oxígeno

Que llega al centro de tu pecho

Ni quitarte esos pantaloncitos ajustados

Tocar tu corona de espías

Tus manos púrpuras...

Solo me dejas mecerme en tu alcoba,

Descoserme a mordiscos la boca,

Ignorarte 22 horas al día,

Entregarme a ti como si en ello se fuera mi vida.

jueves, 3 de septiembre de 2020

La luz en el vacío

Es la luz que viaja en el vacío: 
Su pulsión, constante; 
Su correr, incansable; 
El súbito empujón hacia el acantilado. 

Es la hoja que nada en el viento: 
Su caída, lenta; 
Su ira, discreta; 
El paso firme por el verde prado. 

Rápidas son las corrientes del instinto: 
Su llegada, tempestiva; 
Su traición, temida; 
Para hacer de la conciencia tu verdugo. 

Despacio transcurre el río del deseo: 
Su nacer, pausado; 
Su morir, anunciado; 
 Para hacerte cumplir tu papel en el mundo.