Sin
maestro, sin rey,
Sin absolución de mis pecados,
Sin opio para la eucaristía,
Sin ser contado entre los salvados,
Sin carne para la vigilia,
Sin fe para la sepultura,
Sin iglesia para mis rituales,
Sin padre y sin obispo,
Sin pastores y sin cura.
Soy piedra que se abrió como una flor.
El nubarrón que quiso ser arcoíris.
Estoy condenado a querer lo que me hace mal
Y respiro el aire como si fuera un gas letal.
Vivo sin credo y ando sin ley
Sin deseos que sacrificar,
Llegué una vez sin el don de elegir
Y toda mi vida anduve sin alma y sin fe
Siempre sin maestro y siempre sin rey.
Sin absolución de mis pecados,
Sin opio para la eucaristía,
Sin ser contado entre los salvados,
Sin carne para la vigilia,
Sin fe para la sepultura,
Sin iglesia para mis rituales,
Sin padre y sin obispo,
Sin pastores y sin cura.
Soy piedra que se abrió como una flor.
El nubarrón que quiso ser arcoíris.
Estoy condenado a querer lo que me hace mal
Y respiro el aire como si fuera un gas letal.
Vivo sin credo y ando sin ley
Sin deseos que sacrificar,
Llegué una vez sin el don de elegir
Y toda mi vida anduve sin alma y sin fe
Siempre sin maestro y siempre sin rey.