En un bosque me enamoré por primera vez.
Ya hace varios años cuando aún era joven.
Con su polvo de hadas me enseñó a volar,
De su mano imperecedera me acostumbré a andar.
Bajo las lunas aprendimos a querernos,
Entre los faunos y las sirenas bailábamos al anochecer.
El agua morada refrescaba nuestro cuerpo…
Éramos dos príncipes que no querían crecer.
No más que un cuento, una fábula para niños.
No más que un mito, una leyenda perniciosa.
No más que una mentira como todo lo que dices.
Tanta falsedad… Que hasta al final tú perdiste.
Me enamoré buscando el cielo...
Escribir poesía es fácil, lo difícil es hacerlo con versos alejandrinos, a ver cuando creas algo realmente bueno.
ResponderEliminarNo lo digo por ofender, tienes buen material.
No me ofendes en absoluto, sino todo lo contrario.... Y sí, yo también estoy esperando a ver si algún día escribo algo con lo que me sienta 100% satisfecho.
EliminarGracias por tu comentario.