Que temo incomodar tu sosiego.
Temo estar de más en tu rutina.
No quiero ser, de los dos, quien más rápido camina.
Te ves tan bien con tu cabello de atardecer…
Ambiguo, como es estar contigo.
Temo ser el único que sueñe despierto.
No quiero ser quien invente y se crea este cuento.
Te ves tan bien con esa mirada de llamarada…
Que me dispara brisas de indiferencia.
Temo arder y consumirme en la paciencia.
No quiero ser quien al final llore de impotencia.
¿Y ahora qué hago?
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario