Qué
fácil era no saber lo que quería
Ni
imaginar tus manos apretando mi piel
Esos ojos
rasgados y tropicales que tanto bien me hacen.
Sin la
resaca que me dejas cuando te bebo deprisa
Mis
dudas y reservas que se confunden con tu risa.
Qué
fácil era sin puntos suspensivos
Ni
otras letras que me describieran tan bien
Sin
esas comas que se imprimen en tus brazos
Sin ese
volcán cuando lo haces despacio
El no
llegar ni poniéndome de pie.
Vaya conexión.
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