Da
igual lo que estuviera buscando
Porque
sin querer te encontré a ti
La
piedra que golpeé con el pie,
Que se
convirtió en mi amuleto,
El día
de verano que pronto olvidé
Y con
que ahora sueño despierto.
No
importa lo corto que sea el cuento
Si
llego hasta medianoche contigo.
Yo
quiero mirarte hasta perder la razón
Y
recibir a tu lado la brisa del mar,
Cambiarte
de pronto la radio de estación,
Pasar
las horas sin nada de que hablar.
Qué más
da lo solo que estuve
Si
ahora me acompañas sin reservas
Olvidé
que alguna vez dejé de creer en mí,
Que
alguna vez lo entregué todo,
Porque
tú das sin pensar en recibir
Y yo...
Te empiezo a querer un poco.
His pills, his hands, his jeans.
No hay comentarios:
Publicar un comentario