De
tanto comprar esperanza siempre me salió a pagar
Y
mendigando sonrisas creí que te vería a ti.
A
marchas forzadas me puse con veinte años,
Me mudé
a una ciudad con vistas hacia el mar,
Tiré
los amarres que te hice con esa foto borrosa
Y pasé
todo ese verano con el recuento de los daños.
Nunca
miré el precio de lo que te pensaba dar,
Por
mucho que me pellizcaras el corazón con tu boca.
Nunca
dejé de quererte ni de intentarlo,
Aunque
hubiese días que no me quisieras mirar.
Y tu
indiferencia es tan cruel que me destroza,
Sabes
tú más que el más viejo de los diablos.
Yo soy
tu enamorado, tú la estrella que me ignora
No
quiero acostarme contigo, sino ser quien te arropa.
Lo que
quiero es acampar por las noches en tus hombros.
Pero yo soy un león y tú una pálida rosa.
Numb like a beatless drum.
No hay comentarios:
Publicar un comentario