miércoles, 19 de agosto de 2015

Bucéfalo



Me llegaste sin llegarme como espectro de madrugada.
Yo no te imaginaba pero te soñaba ya sin darme cuenta,
No te me vayas ahora como se le fue a Adán el paraíso
Y haré de mi sombra tu piel, y de mis brazos, tus cometas.

Me recordabas a la noche, con tu pelo negro y endiablado, 
Y quería hacerte mi Bucéfalo, mi belicoso compañero,
Mirar la oscuridad en el fondo de tus ojos 
Y desvestirte los miedos para probar tu amor incierto. 

Que me dieras el ébano refinado de tu barbilla
Y el carbón de tus más obscenos escondites. 
Comería el tizón que te arde bajo la lengua 
Y me bañaría en tus cenizas y me sanarían las cicatrices. 


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