Hoy
tengo las mejillas saladas de recordarte
Mis ojos están rojos de mirar tus fotografías
Y mis manos como poseídas por un demonio
Se agarran a una tarde de octubre lluviosa y fría.
Hoy tengo la cara ensangrentada de recordarte
Mi piel esta arrugada y sucia de melancolía
Y mis labios como sajados por un cuchillo
Extrañan tu boca que alguna vez ha sido mía.
Hoy no me quedan palabras de tanto recordarte
Y se me escapa un suspiro cuando nadie me mira
Te escribo unos versos que no leerás nunca
Y envidio el aire que tus pulmones respiran.
Mis ojos están rojos de mirar tus fotografías
Y mis manos como poseídas por un demonio
Se agarran a una tarde de octubre lluviosa y fría.
Hoy tengo la cara ensangrentada de recordarte
Mi piel esta arrugada y sucia de melancolía
Y mis labios como sajados por un cuchillo
Extrañan tu boca que alguna vez ha sido mía.
Hoy no me quedan palabras de tanto recordarte
Y se me escapa un suspiro cuando nadie me mira
Te escribo unos versos que no leerás nunca
Y envidio el aire que tus pulmones respiran.
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