domingo, 20 de marzo de 2022

Estrella

 

Esa mañana me sonreía el corazón:

Ahí estaba él, feliz y radiante.

Era una mañana de marzo fría y soleada,

Y tú estabas sentado frente a mí.

Qué mañana tan inocente aquella,

De la que no querría cambiar nada,

Alzar los ojos y verte solo a ti,

Calentarme como cercana estrella.

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