Solo hizo falta verte inquieto,
como un niño que ha hecho una trastada.
Como si cada día lluvioso tú no lo
iluminaras.
Yo, en cambio, me quedo quieto.
Mudo.
Cuando me encanta escucharte y ver como se
arruga tu cara.
No me culpes por no intentarlo.
Soy frío y mi voz es frágil como el hielo.
Y dudo que me arme de valor y venza mis
miedos.
Tú, en cambio, eres calor y fuertes
risotadas.
Ruido.
Y me ignoras como a quien no tiene vela en el
entierro.
Ojalá yo sea algún día aquel chico
al que confías tus más íntimos secretos.
Que me mires y veas abiertos los cielos.
Pero no haré nada por lograrlo, por si puede
ser en vano.
Insensato.
Pierdo el tiempo como si todo esto fuese a
ser eterno.
And I am lost again.
No hay comentarios:
Publicar un comentario