jueves, 29 de noviembre de 2012

Tus ojitos


Fui yo quien te dio la flecha
El yelmo, la espada y la ballesta.
Te di la llave, la puerta y el cerrojo.
Míos son el tridente, el caldero y el demonio.

Te entregué los cimientos, el techo y las paredes.
Tuyos, el árbol, las luces y los juguetes.
Tuyos, también la playa, el mar y el verano.
Olvidados, tus dientes, tus ojitos y tus manos.

A cambio, me dejaste la miseria,
La muerte, la locura y la pobreza.
El tropiezo, el candado y el hierro.
La tortura, el fuego, el terror del infierno.

Me quedo con el derrumbe y las ruinas,
El carbón, el frío, la soledad y la envidia;
La cal y la arena, la sal, la marea.
Tus ojitos me confunden, tu risa me envenena.


Prefiero morir de amor que vivir.


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